miércoles, 7 de enero de 2009

Había una vez en un país lejano...


...El Borzoi formaba parte del grupo de lebreles cuyos orígenes no se conocen con exactitud, y se han elaborado varias teorías relativas a la creción de este potente perro de aspecto aristocrático. Pero de lo que no caben dudas es que la historia del Borzoi está íntimamente ligada a la histori de Rusia. Durante siglos, esta raza estuvo confinada dentro del territorio soviético. Algunos pocos ejemplares salían de vez en cuando, generalmente como obsequio destinado a los grandes personajes de cada época. De esta forma, las crónicas relatan que en el S XI, Enrique I, se casó con la hija de Iraslov el Sabio, duque de Kiev, y este les envió como regalo de bodas tres lebreles, uno negro, otro gris y el tercero leonado. También la Reina Victoria recibió una pareja de Borzois.
Entre los años 1861-1871 el Borzoi, por distintas situaciones históricas, vió llegar a su fin sus horas de gloria. Por tal motivo en 1873 se funda la sociedad imperial para la propagación de la caza, cuyo objetivo era promover la montería con Borzoi. Esta Sociedad organiza una gran exposición en la que se vieron reunidos ejemplares muy diferentes de todas las regiones del país. Al momento existían siete tipos de Borzoi de los cuales seis variedades se extinguieron.
Símbolo de la aristocracia y del régimen zarista, esta raza la pasó mal tras la Revolución de 1917. Hasta el punto tal que muchos criadores sacrificaban a sus propios ejemplares par que no caigan en manos de los revolucionarios.
Al tiempo los soviéticos revalorizan la raza hasta el punto tal de llegar, actualmente, a ser el Borzoi el perro nacional ruso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario